Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!
cosmética natural online

Piel seca o piel deshidratada nos parece lo mismo, y realmente son cosas diferentes. Son dos problemas diferentes con soluciones diferentes.

A menudo utilizamos sequedad y deshidratación para expresar la misma sensación en nuestra piel. Piel seca o piel deshidratada nos parece lo mismo, y realmente son cosas diferentes. Son dos problemas diferentes con soluciones diferentes.
Intentaremos explicar las diferencias que existen en cada caso.

Piel seca

La piel seca es un tipo de piel, vaya… que nos viene de serie.
La piel normal está bien hidratada y tiene intacta su barrera dérmica. En el caso de la piel seca nos encontramos con una pérdida de los lípidos de la superficie. Estos lípidos son los encargados de formar la barrera natural de la piel cuya misión es impedir la evaporación del agua.

Si  la barrera de lípidos de la piel se ve afectada, la humedad se puede perder con mayor facilidad. Se evapora de la piel, dejándola seca. Si el problema persiste, el nivel de humedad disminuye en todas las capas de la piel dando como resultado una piel muy seca.

A simple vista…¿Cómo podemos reconocer una piel seca?

Pérdida de luminosidad.
Notaremos una sensación de tirantez constante.
Su textura será fina y delgada, hecho que acentúa los signos de envejecimiento.
Ausencia de grasa para mantener nuestros lípidos a raya.
Más sensibilidad a las temperaturas extremas y a los cambios de estación.
Parches visibles de descamación

Si ya te has identificado con este tipo de piel. Vamos a contarte cómo puedes cuidarla.

1. Lavado: olvídate del agua y el jabón. Utiliza un limpiador específico para la piel seca y así te ayudará a reponer la humedad que necesitas.
2. Exfoliación: unas dos veces a la semana sería genial. Utiliza exfoliantes suaves, lo más naturales posibles.
3. De día: utiliza un sérum facial junto con una hidratante específica. Los aceites faciales también son geniales para darnos un punto extra de nutrición.
4. De noche: utiliza una crema de noche para aportar nutrientes a tus células mientras duermes plácidamente. Los tratamientos nocturnos son fáciles de utilizar: tú descansas y ellos trabajan a marcha rápida.

Piel Deshidratada

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.